En la península ibérica, hay un lugar que parece sacado de una película lunar o inspirado en las Islas Canarias: La Isleta, un pequeño pueblo pesquero ubicado en el Parque Natural del Cabo de Gata. Esta localidad de menos de 200 habitantes es refugiada entre montañas y bañada por un Mediterráneo que parece más azul que en cualquier ciudad de Levante.

La Isleta es la definición por excelencia de pueblito de pescadores típico de la zona, con sus casas blancas de una sola planta y su plaza del pueblo repleta de palmeras que desafían el vértigo. La baracuda azul y las barquitas que se encuentran en el muelle crean un ambiente tranquilo y acogedor.

La Isleta cuenta con playas idílicas donde disfrutar del buen tiempo casi todo el año, incluyendo la propia playa del pueblo, conocida como Playa del Peñón Blanco. Esta playa ofrece rocas blancas originales para hacer fotos o aprovechar su sombrita.

Los amantes de las vistas pueden disfrutar de los panorámicas desde Punta de Loma Pelada, un península espectacular que se puede subir a pie. La Isleta del Moro es otro punto de interés, accesible solo nadando o buceando con una careta de snorkel.

La comida es fundamental en cualquier escapada de desconexión. En La Isleta, el restaurante La Ola es el más popular de la zona y ofrece pescado y marisco fresco, arroces espectaculares y una cuajadera que se prepara con sepia, patatas y verduras.