Tras una serie de críticas, la Secretaría de Educación Pública (SEP) junto con las autoridades educativas de las 32 entidades federativas decidieron mantener intacto el calendario escolar para el período 2025-2026. Esta decisión se tomó después de que se sugiriera adelantar el periodo vacacional debido a la Copa Mundial de la FIFA y el calor intenso, lo cual carecía de fundamentos pedagógicos y ignoraba las necesidades educativas del país.
Esta conclusión fue respaldada por el investigador visitante del Colegio de Boston, Eduardo Andere, y por la directora de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), Tania Ramírez Hernández. Ambos participaron en el foro titulado “La Educación No es un Juego”, celebrado recientemente en el Senado de la República.
El doctor Andere enfatizó que, dada la posición del país respecto a las evaluaciones internacionales como PISA, no se debe reducir el tiempo de enseñanza para eventos externos. Además, recordó que la educación ha experimentado una constante disminución en importancia presupuestal desde la década de los noventa hasta 2026.
“El presupuesto total está en caída constante desde 1990 hasta 2026”, afirmó el académico.
El doctor Andere criticó frontalmente la propuesta de adelantar las vacaciones anunciada por Mario Delgado, titular de la SEP. “Todo el mundo vio la foto del Secretario de Educación con todos los secretarios estatales reunidos sonriendo y celebrando la decisión de cortar cinco semanas al calendario escolar”, dijo, tildándolo de un acto que honra más a la ignorancia.
Además, Andere señaló que reducir el tiempo de clases bajo la premisa de que el último mes carece de valor pedagógico es una confesión de negligencia por parte de la SEP. La institución se vio obligada a tomar medidas improvisadas y a abandonar los objetivos de aprendizaje.
La doctora Tania Ramírez Hernández, directora de REDIM, argumentó que las vacaciones adelantadas no son un beneficio, sino una carga transferida de manera unilateral a las familias. En su presentación ante el foro, citó las opiniones de niñas y niños, quienes reportaron sentirse injustamente afectados por la medida.
Las infancias destacaron que deben priorizarse sus derechos educativos sobre eventos deportivos o turísticos. “No creemos justo que estudiantes de todo el país sean afectados por un evento al que no tienen conexión directa”, sostuvo Ramírez Hernández, añadiendo que las vacaciones adelantadas equivalen a alrededor de 100 horas adicionales de cuidado, lo cual recae principalmente en mujeres y aumenta su trabajo no remunerado en un 63%.
En conclusión, Andere y Ramírez Hernández enfatizaron la importancia de proteger el tiempo escolar efectivo como un derecho superior para los estudiantes mexicanos.