El portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, ha declarado que las acciones realizadas por la presidenta durante los días en que su viaje a México quedó suspendido fueron “tratar de regresar”. Según él, se trataba de un intento constante y persistente de Ayuso para retornar a España.
Esta situación ha sido interpretada como una especie de boicot por parte del equipo de la presidenta. Se supone que durante ese tiempo, Ayuso estuvo en busca de formas o oportunidades para volver a Madrid, lo cual no fue fácil dadas las circunstancias.
Un usuario anónimo ha compartido detalles sobre el aparente boicot, mencionando que la presidenta y su asesor Miguel Ángel Rodríguez fueron retenidos en un pequeño establecimiento turístico en la Riviera Maya. Se relata que les obligaban a consumir bebidas alcohólicas y otras presuntas dificultades durante su estancia.
El rescate de Ayuso y Rodríguez se atribuye a la astucia de ella y la sobriedad del asesor, quienes finalmente lograron escapar. Este hecho ha sido objeto de especulaciones y comentarios, comparándose con situaciones aparentemente surrealistas o dramáticas.
El retorno de Ayuso al país ha generado una amplia discusión sobre sus estrategias y el impacto mediático positivo que esto ha tenido para su gobierno. Se recuerda que en situaciones similares anteriores, como las del presidente de Asturias o la Xunta, no se registraron notables menciones o repercusiones.
Algunos usuarios han sugerido que esta experiencia podría inspirar un guión para una película o musical, comparándola con el escenario de la pirámide preparada para contratos de prácticas a extranjeros. Se ha señalado también cómo este incidente se relaciona con las críticas recientes al gobierno por su gestión y los constantes excusas presentadas.
La falta de organización durante el viaje ha sido otra cuestión destacada, especialmente en comparación con experiencias similares donde la agencia de viajes asumía toda la responsabilidad. Se menciona que Ayuso tuvo un vuelo programado para tres días después del incidente, pero la gestión y organización parecían ausentes o ineficientes.