La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos ha negado cualquier implicación en la muerte de Francisco Beltrán, apodado “El Payín”, un supuesto miembro del cartel de Sinaloa según informó CNN. El reportaje sugiere que el asesinato no fue accidental como inicialmente se afirmó, sino parte de una operación encubierta llevada a cabo por la CIA cerca del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en México.

El vehículo en el que viajaba Beltrán y su conductor explotó a finales de marzo. La cadena CNN informó que, según sus fuentes, el artefacto explosivo colocado en el vehículo fue intencionado. Las autoridades mexicanas se mantenían inicialmente en silencio sobre la explosión.

El reportaje de CNN añade que tales acciones forman parte de una campaña más amplia de la CIA contra los carteles en México, liderada por su Rama Terrestre secreta y ejecutada sin el consentimiento del gobierno mexicano. Esta supuesta participación en operaciones encubiertas ha tensionado las relaciones bilaterales.

A raíz de estas acusaciones, la vocera de la CIA, Liz Lyons, describió el informe como “falso y sensacionalista” y aseveró que amenaza vidas estadounidenses. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum también tachó la información de CNN de “sensacionalista” e “incorrecta”. Según ella, este tipo de reportajes buscan descontextualizar el esfuerzo conjunto de cooperación entre México y Estados Unidos en materia antinarcóticos.

El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, rechazó las acusaciones de CNN. Señaló que la colaboración bilateral se basa en el intercambio de inteligencia y coordinación institucional, no en acciones encubiertas o unilaterales de agencias extranjeras.

Mientras tanto, la Fiscalía del Estado de México declaró que ninguna evidencia había confirmado que un artefacto explosivo hubiera sido colocado intencionalmente. La investigación continuaba para determinar las causas exactas y circunstancias de la muerte de Beltrán.

Estos eventos han abierto una nueva ronda de acusaciones y rechazos entre México y Estados Unidos, con el gobierno mexicano enfatizando su deseo de un enfoque coordinado contra los carteles, sin intervenciones directas de agentes extranjeros.

El debate sobre la cooperación internacional en combate al narcotráfico continúa a medida que se revelan más detalles y reacciones gubernamentales.