En los últimos años, ha aumentado significativamente la dificultad para concebir entre parejas en edad reproductiva. Según cálculos, entre el 8 y el 12 % de estas parejas enfrentan problemas para lograr un embarazo, y hasta el 50 % de estos casos se atribuyen a factores masculinos. Este panorama ha llevado a que los expertos enfaticen en el impacto del estilo de vida, incluyendo la alimentación.
El consumo de alimentos ultraprocesados ha crecido rápidamente, representando más del 50 % de las calorías diarias en algunos países desarrollados. Estos productos son altos en azúcares libres, grasas poco saludables y sal, con poca fibra, vitaminas y minerales. Investigaciones recientes sugieren que este tipo de dieta se asocia con una menor calidad del semen, alteraciones hormonales y cambios en el desarrollo temprano del embrión.
Los ultraprocesados no incluyen simplemente cocinar en casa o preparar alimentos desde cero. La clasificación NOVA define a estos productos como aquellos elaborados casi enteramente con ingredientes refinados, aditivos y otros elementos tecnológicos. Ejemplos comunes son bebidas azucaradas, bollería industrial, snacks salados, cereales de desayuno, precocinados listos para calentar, carnes procesadas, helados industriales y salsas comerciales.
Estos alimentos comparten características que los hacen atractivos: son muy apetitosos, baratos y fáciles de encontrar. Además, se promocionan con campañas publicitarias intensivas que sugieren comodidad, ocio o estilos de vida saludables, en contraste con su bajo contenido nutricional.
En países como Reino Unido, Estados Unidos y Australia, más del 50 % de las calorías se obtienen de ultraprocesados. En el sur de Europa esta proporción es menor (15-20 %), pero la tendencia es al alza, especialmente entre jóvenes.
Investigaciones recientes buscan determinar si estos alimentos pueden afectar tanto a la fertilidad femenina como masculina. Durante las últimas décadas, la calidad del semen ha disminuido en muchos países desarrollados, coincidiendo con un aumento de la obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardíacas.
Uno de los primeros estudios pioneros es Led-Fertyl, liderado por la Universitat Rovira i Virgili (URV) e institutos asociados. Este estudio analizó cómo el consumo de ultraprocesados afecta a la calidad del semen en hombres jóvenes sanos. Alrededor de 200 participantes entre 18 y 40 años completaron cuestionarios sobre su dieta, estilo de vida y otros datos. Se compararon los resultados según el porcentaje de energía diaria proveniente de ultraprocesados.
Los hallazgos indican que hombres con mayor ingesta de ultraprocesados tenían peores parámetros semenales, incluyendo un menor recuento total de espermatozoides, concentración espermática y motilidad. Los investigadores señalan que una reducción en el consumo de estos alimentos podría ser beneficiosa para la calidad del semen.
Otro estudio relevante fue realizado por la Universidad de Copenhague y publicado en Cell Metabolism. En este trabajo, 43 hombres sanos siguieron dos tipos de dieta: una ultraprocesada y otra minimamente procesada, manteniendo un control sobre calorías totales. Los resultados mostraron que, independientemente del exceso calórico, los participantes que consumían alimentos ultraprocesados acumulaban más grasa corporal y presentaban alteraciones hormonales.
Un estudio de la Universidad Erasmus en Países Bajos, dentro del proyecto Generation R Study Next, examinó el impacto de estos alimentos en la fertilidad y desarrollo embrionario. Participaron 831 mujeres y 651 hombres. Se asoció un mayor consumo de ultraprocesados con un crecimiento embrionario más lento y sacos vitelinos más pequeños, lo que podría afectar a la salud del feto en el futuro.
Aunque estos estudios no demuestran una relación causa-efecto directa entre los ultraprocesados y problemas reproductivos, sugieren que reducir su consumo podría mejorar la calidad seminal y el desarrollo temprano del embrión. La dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, pescado y aceite de oliva, se ha asociado con mejores parámetros semenales.