El norovirus es un virus altamente contagioso responsable de gastroenteritis, causando diarrea y vómitos. En hospitales, puede generar brotes difíciles de controlar debido a su rápida propagación entre personas vulnerables. Un estudio del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y el Hospital de Getafe ha examinado dos brotes consecutivos en 2024 que afectaron principalmente a pacientes mayores y personal sanitario.
La investigación buscaba determinar si el segundo brote fue una continuación del primero o una nueva introducción del virus, así como comprender la transmisión intrahospitalaria y evaluar las medidas de control implementadas. El informe, publicado en la revista Journal of Medical Virology, combina métodos epidemiológicos tradicionales con secuenciación genómica avanzada.
Los resultados indican que los contagios no estaban relacionados y que el segundo brote fue causado por una nueva introducción del virus GII.17[P17], que había comenzado a circular en varios países desde 2023. El virus se transmitió entre unidades de Geriatría y Oncohematología, lo cual no se detectó inicialmente debido a las pruebas rápidas de inmunocromatográfica que dieron negativo.
Además, la investigación revela que algunos pacientes seguían eliminando el virus en sus heces incluso después de la resolución del brote. Este hecho es crucial para determinar el tiempo de duración de las medidas de control y adaptarlas según sea necesario.
La investigadora principal del trabajo, María Dolores Fernández-García, subraya que combinar la epidemiología tradicional con el análisis genómico es fundamental para identificar rutas de contagio que podrían pasar desapercibidas. Aporta información valiosa para adaptar y reforzar las medidas de prevención y control en entornos hospitalarios.