Stefanos Tsitsipas ofrece sus perspectivas sobre jugar bajo condiciones de calor extremas durante el Abierto Francés 2026. El griego, que ha tenido un comienzo sencillo tras la retirada temprana de Alexandre Muller, explica cómo el clima adverso afecta a otros tenistas pero beneficia en gran medida su propio juego.
Tsitsipas menciona el ejemplo de Casper Ruud, quien sufrió una deshidratación severa durante su encuentro contra Safiullin. En contraste, Tsitsipas sostiene que el calor le va bien, ya que se siente cómodo jugando en condiciones calurosas y en tierra batida. “Siempre me ha parecido muy bueno para mi juego”, destaca.
El tenista agradece la oportunidad de competir en una pista tan prestigiosa como la Philippe Chatrier, y considera que estas condiciones climáticas añaden un elemento adicional al juego. “Es casi una cuestión de quién lo aguanta mejor”, afirma.
También comparte su experiencia personal sobre cómo el calor influye en su juego. “El tenis es lo primero, por supuesto, pero cuando hay tanto calor en la pista, parece que pasa a un segundo plano. La pelota tiene más efecto y creo que eso ayuda a que mis golpes tengan un poco más de potencia”, explica Tsitsipas.
Mientras habla, Tsitsipas no olvida el impacto positivo del mejoramiento de su juego frente a Jannik Sinner. “Desde que le gané en Australia 2022, ha demostrado ser un jugador con mayor estructura y variación en su tenis”, apunta.
“Su saque ha mejorado mucho y ahora sabe encontrar su lugar en momentos de presión”, agrega el griego. “No se trata solo de velocidad, sino también de precisión y control, lo que le da una gran ventaja sobre los demás”. Tsitsipas ve en Sinner un ejemplo inspirador para todos, demostrando que la mejora constante es posible.
Finalmente, Tsitsipas comparte su visión acerca del potencial humano indeterminable. “Nunca se le puede poner un límite”, afirma, recordando cómo el récord mundial de los 100 metros podría ser superado en el futuro. “En la biología humana, creo que es posible romper esos limites”, concluye.