La última pista para resolver el misterio de la vida eterna ha sido descubierta por científicos alemanes que han logrado revivir el funcionamiento eléctrico y metabólico de las neuronas de un ratón congeladas a través de un proceso de vitrificación.
La novela “The Jameson Satellite” de Neil R. Jones, publicada en 1931, fue la inspiración para Robert Ettinger, quien plantea la posibilidad de conservar cuerpos inmediatamente después del fallecimiento a bajas temperaturas. Esto generó el surgimiento de las primeras organizaciones de criopreservación de cadáveres en Estados Unidos.
La investigación científica ha avanzado significativamente en este campo, y se están explorando nuevas formas de conservar órganos y tejidos complejos para trasplantes o investigación. La coordinación entre donante, transporte y receptor es crucial para el éxito de estos procedimientos.