Un estudio reciente publicado en Nature Climate Change ha revelado que los micro y nanoplásticos en suspensión, especialmente los de color, pueden contribuir significativamente al calentamiento global. Los investigadores han estimado que las emisiones de estos microplásticos podrían equivaler al 16,2% de la contaminación causada por el carbón negro u hollín.
La investigación se basa en experimentos y simulaciones de laboratorio que cuantifican por primera vez la contribución de los micro y nanoplásticos en suspensión al calentamiento global. Los microplásticos, con un diámetro entre 1 nanómetro y 500 micrómetros, se originan a partir de la fragmentación de residuos plásticos de mayor tamaño.
Los procesos atmosféricos transportan estos microplásticos por todo el mundo, desde las grandes cumbres hasta las profundas fosas oceánicas. Los investigadores han utilizado espectroscopia electrónica de alta resolución para medir la absorción de luz solar por parte de las partículas negras y de color, lo que ha revelado que estos microplásticos absorben mucho más radiación solar que las partículas blancas.
Los científicos estiman que la masa total de plástico suspendida en el aire podría ser de media por cada metro cuadrado de aire. Sus emisiones serían el equivalente al 16,2% de la contaminación que supone el carbón negro u hollín.