El sevillano Sergio Ramos ha liderado una inversión conjunta con el grupo “Five Eleven Capital”, que adquiere un 80% del capital social del Sevilla FC.
“Es algo personal”, afirman en su entorno. Un amigo bromista comenta: “Podemos ver al año que viene a nuestro primer presidente-jugador de la historia”.
Tras su breve paso por el Monterrey, con 34 partidos y 8 goles, Ramos no ha anunciado su retirada oficialmente. “Está para jugar”, comentan desde su entorno, aunque se desconoce si ya piensa en otras responsabilidades.
Ramos, junto a Five Eleven Capital, ha cerrado un acuerdo para comprar el paquete mayoritario del Sevilla FC, valorado aproximadamente en 450 millones de euros. La operación quedará finalizada una vez formalizada notarialmente y aprobada por LaLiga y el Consejo Superior de Deportes.
El precio por acción se sitúa por encima de los 3.000 euros, y la deuda reconocida ronda los 90 millones. El plan contempla una ampliación de capital de hasta 100 millones para acometer mejoras en el club.
El acuerdo supone, con toda seguridad, el final del mandato de José María del Nido Carrasco como presidente. Una vez formalizada la compraventa, se producirá una nueva estructura de gobierno.
Ramos heredará un Sevilla que ha pasado por numerosos cambios. Desde la temporada 2022-23 han sucedido nueve entrenadores y el director deportivo Monchi ha sido relevado. El equipo enfrenta una plantilla deteriorada, fichajes insatisfactorios y ventas obligadas.
Monchi, un nombre clave en la operación, se ha trasladado al Espanyol como director general deportivo, lo que lo aleja del proyecto de Ramos.
Ramos deberá gestionar asuntos urgentes: definir el consejo, decidir la continuidad de Luis García Plaza y Víctor Orta, realizar una profunda renovación en la plantilla y recuperar la confianza de los seguidores. Buscará fijar una línea deportiva creíble.
El club cuenta con parte de su encanto: el Ramón Sánchez-Pizjuán, una ciudad deportiva remodelada y una masa social exigente. Sin embargo, el equipo ha navegado a la deriva en las últimas temporadas.
La operación reviste un significado sentimental, ya que Ramos salió de la cantera sevillista, debutó muy joven y regresó al club en 2023 para cerrar una cuenta pendiente. Su papel como presidente-jugador podría ser visto como una forma de reconciliación con los colores de su infancia.