Un descubrimiento en una cueva siberiana revela que los neandertales poseían habilidades más avanzadas de las supuestas hasta ahora. Se ha identificado un molar con signos evidentes de intervención, lo que sugiere conocimientos anatómicos y técnicas manuales más sofisticados de lo anticipado.

El hallazgo, liderado por investigadores del Museo Pedro el Grande de Antropología y Etnografía en San Petersburgo (Rusia), analiza un diente neandertal con modificación que podría indicar tratamiento para una infección dental. Alisa Zubova, autora principal, destaca la importancia del trabajo: “Fue una combinación de suerte y experiencia adecuada dentro de nuestro equipo”.

El diente, encontrado en la cueva Chagyrskaya, Siberia, data de aproximadamente 59 000 años. Presenta un orificio profundo que se extiende hasta la cavidad pulpar. Análisis microscópicos y experimentales confirman las modificaciones artificiales del diente.

El estudio empleó técnicas modernas como la microtomografía computarizada (micro-CT) para observar detalles minúsculos. Además, realizó experimentos perforando dientes humanos modernos con herramientas de piedra idénticas a las encontradas en Chagyrskaya, obteniendo resultados que coinciden precisamente con el diente neandertal.

El procesamiento del molar implica habilidades motoras finas y una comprensión del razonamiento causal. Los investigadores concluyen que los neandertales podían identificar problemas dentales, diseñar herramientas adecuadas y ejecutar procedimientos precisos a pesar de la complejidad y el dolor involucrados.

Kolobova Kseniya destaca: “Este hallazgo eleva significativamente nuestra visión sobre las capacidades cognitivas y técnicas de los neandertales. Demuestra que eran seres inteligentes, innovadores y profundamente humanos”.

La práctica identificada es la primera evidencia conocida de este tipo fuera de Homo sapiens y el ejemplo más antiguo, superando en más de 40 000 años a los registros previos. Este descubrimiento reescribe fundamentalmente la historia temprana de la medicina humana.

El hallazgo sugiere que la práctica de tratar enfermedades mediante procedimientos deliberados y invasivos ya formaba parte del repertorio conductual de los neandertales, no solo de Homo sapiens. Esto implica raíces más profundas en el linaje humano.

Alisa Zubova señala que este descubrimiento abre nuevas líneas de investigación y plantea la posibilidad de que otras especies humanas arcaicas, como los denisovanos, también practicaran tratamientos médicos. Los investigadores planean explorar si existían materiales orgánicos para rellenar las cavidades.