El organismo internacional, liderado por Gianni Infantino, tomó medidas rápidas para corregir una cuestión que había generado controversia: la limitación de las conferencias de prensa con futbolistas y técnicos a únicamente el inglés. Esta decisión ha sido objeto de debate, especialmente luego de un conflicto particularmente notable involving el marroquí Achraf Hakimi y otros jugadores brasileños.