Durante el Mundial de México 1986, una situación inédita y polémica ocurrió en el último partido del Grupo B entre Paraguay y Bélgica. El director técnico paraguayo Cayetano Ré se convirtió en el primer entrenador en la historia de los Mundiales en ser expulsado por parte del árbitro.
La escena se desencadenó después de un breve diálogo con el cuarto árbitro, quien le indicó a Ré que se retirara del campo. El entrenador paraguayo había discutido cada fallo con los jueces del partido, pero su reacción excesiva finalmente colmó la paciencia de todos.
El árbitro búlgaro Bogdan Dotchev tomó la decisión y le mostró la tarjeta roja a Ré. Esta expulsión no solo sorprendió en su momento, sino que también sentó un precedente importante: la autoridad arbitral se extiende más allá del terreno de juego y alcanza a los protagonistas en el banquillo.
La decisión de Dotchev marcó una aplicación más estricta del reglamento en las áreas técnicas durante el torneo. México 1986 quedó en la memoria como uno de los torneos más emblemáticos, no solo por sus figuras y partidos inolvidables, sino también por momentos como este que ayudaron a evolucionar el fútbol.
La expulsión de Cayetano Ré se ha convertido en una curiosidad histórica que recuerda la intensidad de un Mundial se vive tanto dentro como fuera de la cancha. Esta situación es un recordatorio del impacto que pueden tener los eventos más inesperados durante un torneo internacional.