La Fuerza Aérea austriaca movilizó dos días consecutivos cazas Eurofighter para interceptar aviones espía U-28 estadounidenses, en un incidente que refleja errores administrativos y la firmeza de Viena frente a sobrevuelos vinculados con la guerra en Irán. Según el portavoz militar austriaco Michael Bauer, las intercepciones se llevaron a cabo el 10 y 11 de mayo bajo protocolos de máxima urgencia.

El gobierno austriaco había negado previamente a Washington cualquier permiso de sobrevuelo para operaciones militares en relación con el conflicto en Oriente Medio. El vicecanciller Andreas Babler declaró: “Los austriacos no quieren participar en la política del caos de Trump y su guerra”.

El primer día, los U-28 se aproximaron sin previo aviso a la frontera austriaca tras haber presentado un plan de vuelo para otras aeronaves que finalmente no se utilizaron. Los cazas austriacos despegaron en modo scramble pero las aeronaves estadounidenses viraron antes de entrar en espacio aéreo, según informó Bauer.

El segundo día, con el permiso corregido y presentado nuevamente, dos U-28 sobrevolaron la cordillera de Totes Gebirge, en Alta Austria, a más de 60 kilómetros de la frontera alemana. Los cazas austriacos Eurofighter Typhoon realizaron una interceptación de prioridad A.

Los aviones U-28 son aviones de inteligencia de señales y reconocimiento táctico, derivados del turbohélice civil PC-12. Su presencia en el espacio aéreo de un país neutral, con un conflicto activo en Oriente Próximo, ha aumentado las sospechas.

Washington atribuye el incidente a un “error administrativo en la documentación” de los permisos de sobrevuelo. Aunque Austria aún no confirma que los aviones que sobrevolaron su espacio aéreo fueran exactamente los autorizados, esto pone en evidencia la desconfianza operativa.

Austria no es miembro de la OTAN y su constitución consagra una neutralidad perpetua que limita drásticamente los tránsitos militares. Cualquier sobrevuelo requiere autorización previa y solo si no está vinculado a un conflicto armado.

El incidente, aunque resuelto por canales diplomáticos, podría marcar un precedente de fiscalización estricta que otros países europeos podrían replicar. Esto complica la logística militar de Washington en el contexto de una guerra abierta con Irán y posibles divisiones internas dentro de la OTAN.

El episodio muestra cómo la neutralidad austriaca, un precedente que podría influir en otros países europeos, plantea dilemas sobre el tránsito militar y la soberanía nacional. La respuesta a estos desafíos dependerá de los equipos jurídicos y políticos, pero el impacto duradero se hará sentir en el espacio aéreo austriaco.