Las herencias suelen ser un tema complejo en sí mismo, pero se complica aún más cuando no existe testamento. Muchas dudas surgen: ¿Quién hereda? ¿Cómo se reparten los bienes? Y entre ellas, qué ocurre con las cuentas compartidas.

En estos casos, según la ley, se aplica lo que se conoce como sucesión intestada, definida en el Código Civil. El primer paso es realizar la declaración de herederos abintestato ante notario para identificar oficialmente a los posibles receptores de la herencia. Para ello, es necesario presentar documentos como el certificado de defunción y el certificado de últimas voluntades.

La ley establece un orden jerárquico de herederos: primero son los hijos y descendientes; después, los padres y ascendientes; a continuación, el cónyuge viudo; y finalmente, los hermanos, sobrinos y otros familiares hasta cuarto grado, como tíos o primos.

Al respecto de las cuentas compartidas, la Dirección General de Tributos ha dejado claro que añadir a un hijo como cotitular sirve para poder operar con la cuenta, pero no implica que el dinero pertenezca al hijo. La propiedad sigue estando en quien ingresó el dinero y este se considerará parte de la herencia, ya sea que exista testamento o no.

Según la ley, cuando fallece el titular principal, los fondos bancarios no pasan automáticamente al cotitular sino que forman parte de la herencia y deben repartirse según lo establecido en el testamento. Si no existe este último, se sigue el orden legal de herederos.

Esta clarificación es crucial para entender que añadir a un hijo como cotitular no convierte automáticamente esos fondos en suyos ni evita que formen parte de la herencia. Cuando no hay testamento, será la ley la que determine cómo se reparten tanto los bienes como los fondos bancarios.

Planificar la sucesión con anticipación puede evitar conflictos y dolores de cabeza en el futuro. Como experta en herencias, Irene Gramage, abogada especializada, señala que es sorprendente cómo nadie le pregunta sobre las consecuencias del testamento del uno para el otro.