**Israel detiene a participantes de la flotilla y exporta tácticas de destrucción planificada**
En un evento que ha dejado a todo el mundo con la boca abierta, las fuerzas navales israelíes interceptaron anoche varias embarcaciones de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales, llevando a cabo una operación militar ilegal que resultó en el secuestro de civiles y la destrucción planificada de embarcaciones.
La incursión violenta se llevó a cabo menos de 24 horas antes de que una tormenta importante se acercara a la zona, lo que ha generado críticas por la negligencia como arma utilizada por el ejército israelí. Según fuentes cercanas al movimiento flotilero, las fuerzas israelíes abordaron las embarcaciones con el objetivo de dañarlas hasta hacer imposible su navegación y luego se retiraron, dejando a algunos participantes secuestrados y otros varados en embarcaciones averiadas.
La lógica desplegada por Israel en este ataque es una muestra de su campaña sostenida durante años de hambre y violencia contra el pueblo palestino. La Flotilla Global Sumud se convirtió en un símbolo de resistencia a la ocupación israelí, y este ataque ha sido calificado como un intento por asegurar que la destrucción en Gaza continúe sin testigos ni interferencias.
El mundo está llamando a los Estados de bandera involucrados -Polonia, Italia, España, Eslovenia y Francia- para que tomen medidas inmediatas para proteger a sus ciudadanos y exigir responsabilidades por esta flagrante violación del derecho internacional. La seguridad por encima de la propiedad es la prioridad inmediata, seguida de la recuperación de las embarcaciones y la exigencia de rendición de cuentas.
Es hora de que el mundo se ponga en acción para condenar este acto de agresión y proteger a los derechos humanos.