La vida de un corredor es una constante búsqueda de optimización y eficiencia. Para lograr esto, es fundamental entender los términos que utilizan sus compañeros de ruta. El primer paso es conocer la diferencia entre ser “runner” o “corredor/a”. Ambas expresiones se utilizan indistintamente, pero lo cierto es que el primero se refiere a alguien que corre sin ninguna disciplina ni metáfora, mientras que el segundo significa alguien que ha perfeccionado su técnica y sus habilidades.

Sin embargo, hay un término más que puede ser de ayuda para los corredores: el ritmo. No se trata de cuánto tiempo tardan en completar una carrera, sino de qué velocidad se mueven. En otras palabras, la distancia no es lo único factor a considerar al medir el rendimiento de un corredor; también hay que tener en cuenta el tiempo.