La caída del petróleo en el mercado mundial sigue siendo un tema de gran interés para los inversores y los consumidores, pero detrás de esta tendencia hay una serie de factores geopolíticos que están jugando un papel crucial.
En este momento, Estados Unidos y Irán han lanzado un nuevo esfuerzo por poner fin a su guerra y reabrir el vital Estrecho de Ormuz, lo que podría tener un impacto significativo en los precios del petróleo.
Los futuros del crudo West Texas Intermediate han caído hasta un 5,5%, situándose por debajo de los 90 dólares por barril, mientras que el Brent, el índice de referencia mundial, cotiza por debajo de los 97 dólares.
El presidente Donald Trump sigue buscando una salida para la guerra que ha disparado los precios de la energía y dañado su imagen política, tras el cierre del Estrecho de Ormuz, que ha interrumpido las exportaciones del Golfo Pérsico y provocado la peor perturbación del mercado petrolero de la historia.
Este esfuerzo llega después de mantenerse en punto muerto durante semanas, a pesar de los esfuerzos de los diplomáticos de llegar a un término medio. Washington ha presentado un acuerdo escrito de una sola página que podría guiar a la reapertura gradual de la vía marítima.
Los precios del petróleo no tienen suelo ni techo hasta que la guerra entre tener un desenlace claro. Esa es la conclusión de Max Layton, director global de investigación de materias primas de Citigroup, quien afirma que predecir qué va a ocurrir con el crudo es “muy difícil” mientras no haya certeza sobre si Teherán aceptará negociar.
“En ese entorno en el que básicamente no sabes si va a haber un acuerdo o no, con este nuevo liderazgo en Irán, sabes que vas a estar a merced de cada titular y que el mercado va a moverse como loco”, añadió Layton.
La vital ruta de transporte marítimo permanece prácticamente cerrada desde finales de febrero, cuando EE. UU. e Israel lanzaron ataques contra Irán. En la actualidad, el punto de estrangulamiento sufre un doble bloqueo: Teherán obstaculiza el tráfico, mientras que la Marina estadounidense impide que los barcos entren o salgan de los puertos iraníes para presionar a su industria petrolera.
Los armadores siguen siendo cautelosos, con el estrecho prácticamente vacío. El presidente Trump declaró ayer que EEUU pondrá fin a su campaña militar y levantará su bloqueo “suponiendo que Irán acepte dar lo que se ha acordado, lo cual es, quizás, una gran suposición”, añadió que “si no llegan a un acuerdo, comenzarán los bombardeos”.
Sin embargo, esto no es nuevo, ya que en múltiples ocasiones durante el conflicto, Trump ha señalado que un acuerdo estaba cerca, aunque ninguno se ha materializado.