En los mercados privados, las coinversiones están emergiendo como una alternativa cada vez más importante para instituciones que buscan reducir la brecha entre las estructuras de fondos colectivos y la propiedad directa de activos, según un análisis reciente publicado por Cerulli Edge—U.S. Institutional Edition.

A medida que la demanda continúa creciendo, las capacidades de coinversión ya no son simplemente una opción para las gestoras de activos: se están convirtiendo en una expectativa estándar y un factor crucial para captar el interés institucional. Cerulli destaca que el 16% del saldo neto de los propietarios de activos prevé aumentar su asignación a coinversiones en los próximos 24 meses, mientras que un 19% anticipa incrementarla.

Las instituciones utilizan las coinversiones no solo para reducir comisiones, sino también para obtener visibilidad directa sobre el análisis y la estructuración de las operaciones, así como para reforzar sus relaciones con las gestoras. Cerulli señala que el 42% de las alianzas de coinversión se originaron a través de relaciones directas con propietarios de activos, mientras que casi una cuarta parte (24%) surgió mediante consultores de inversión y proveedores externos de servicios de chief investment officer (OCIO).

Su conclusión es que las coinversiones se han convertido en un mecanismo fundamental para crear y fortalecer estas relaciones. “El acceso a coinversiones forma ya parte del proceso inicial de evaluación de una gestora, en lugar de negociarse por separado una vez realizada la inversión”, afirma Gloria Pais, analista de Research en Cerulli.

Además, las expertas señalan que los intermediarios —consultores y OCIOs— merecen una atención creciente. “Las instituciones de tamaño medio están accediendo cada vez más a coinversiones a través de intermediarios, obteniendo tanto ventajas en costes como acceso a operaciones que probablemente no podrían originar por sí solas”, añade Pais.

La experta apunta que “desarrollar de forma proactiva estas relaciones con intermediarios, en lugar de tratarlas como secundarias frente al contacto institucional directo, se está convirtiendo cada vez más en una asignación más inteligente de los recursos de desarrollo de negocio”.

Por otro lado, el 68% de los inversores con alto patrimonio está dispuesto a pagar por el asesoramiento financiero. Las gestoras intensifican el desarrollo de nuevos productos y optimizan las herramientas fiscales para adaptarse a este cambio de comportamiento.

Las plataformas de cuentas administradas se centran cada vez más en ofrecer estas soluciones, enfatizando la importancia del asesoramiento personalizado y la rentabilidad a largo plazo.