En el corazón de las galaxias masivas, agujeros negros supermasivos se encuentran rodeados de un halo de gas interestelar que se precipita hacia ellos con velocidades extremas. Este proceso desencadena una explosión de energía conocida como quásar, que emite radiación intensa en todo el espectro electromagnético y cambia profundamente la evolución de la galaxia.

Los modelos teóricos sobre las primeras etapas de evolución de las galaxias han planteado durante mucho tiempo que la producción de energía de los quásares debería ser suficiente para expulsar grandes masas de gas interestelar de sus galaxias anfitrionas a velocidades enormes. Sin embargo, ha sido muy difícil detectar este viento galáctico en los primeros quásares.

Gracias a las observaciones del telescopio James Webb, un grupo de investigadores ha encontrado señales claras de vientos galácticos en quásares que existieron durante los primeros mil millones de años del universo. Estos vientos parecen ser más comunes y sus velocidades comparables o incluso superiores a las de los quásares observados en épocas posteriores.

Las pruebas muestran que esos vientos estaban muy extendidos y eran incluso más extremos, lo que podría ayudar a explicar la frecuencia de galaxias que dejaron de formar estrellas antes de tiempo en las primeras épocas del universo. En particular, se han observado quásares que expulsan un chorro de partículas muy destacado, que generalmente se expulsa en direcciones opuestas.

Los investigadores creen que ese chorro de partículas podría ser el resultado de la presión de radiación de la luz del quásar, lo que expulsaría el gas de la galaxia de manera más amplia que se pensaba anteriormente. Además, los quásares más extremos parecen tener vidas muy cortas, apenas un par de millones de años antes de entrar en letargo.

El estudio sugiere que el viento de estos quásares podría haber sido una pieza clave para apagar la formación de estrellas en algunas de las primeras galaxias masivas del universo. El impacto de los quásares ayudó a moldear la evolución de las galaxias a lo largo de la historia del universo, y todavía queda mucho por descubrir sobre este fenómeno fascinante.