Una pregunta central en la cosmología moderna es si la energía oscura podría estar en evolución con el tiempo, un tema que ha dejado muchas dudas alrededor de su constancia a lo largo del universo.

A pesar de que varios estudios han sugerido que la energía oscura podría estar cambiando, recientemente se ha encontrado una discrepancia significativa entre dos conjuntos de datos utilizados para medir sus propiedades. Este hallazgo plantea dudas sobre la robustez de las afirmaciones anteriores.

Desde el principio, los investigadores han debatido si la energía oscura es constante o si está evolucionando con el tiempo. Esta cuestión tiene enormes implicaciones para nuestra comprensión del futuro del universo y se asienta en la ecuación de estado de la energía oscura, que describe su relación entre presión y densidad.

Para determinar el comportamiento de la energía oscura, los científicos observan objetos lejanos, medidos por su desplazamiento al rojo, lo que indica cómo se estira la luz en su viaje hasta la Tierra debido a la expansión del universo. En los últimos meses, la colaboración DESI ha proporcionado pistas intrigantes sobre una evolución de la energía oscura con el tiempo.

En un nuevo análisis, los investigadores buscan comprobar la solidez de diferentes conjuntos de datos a través de la relación de dualidad de distancia cósmica. Esta relación explica cómo dos medidas independientes de distancias en el universo deben estar conectadas. Los científicos utilizan oscilaciones acústicas de bariones, que son fluctuaciones en la densidad de la materia visible del universo causadas por ondas de sonido.

Los datos recogidos por DESI y los de supernovas se ajustan bien a esta relación fundamental, pero presentan una discrepancia mínima. Esta discrepancia afecta significativamente a los parámetros de la ecuación de estado de la energía oscura. Según el análisis, es demasiado pronto para afirmar que la energía oscura está en evolución; si se confirmase, esta posibilidad, que resultaba atractiva, podría quedar desacreditada.

El estudio llevado a cabo por S. Afroz y S. Mukherjee, publicado en la revista Physical Review D el 9 de abril de 2026, sugiere que esta técnica será crucial para analizar los grandes volúmenes de datos futuros, proporcionando una imagen precisa del universo a gran escala y ayudando a entender mejor las particularidades de la energía oscura.