En un movimiento sin precedentes, el Ayuntamiento de Majadahonda ha anunciado la aprobación de un plan urbanístico ambicioso que busca resolver el cruce más grave del municipio: la falta de viviendas asequibles para jóvenes y familias. El plan se centra en los sectores de Huerto del Parrito y Valles de la Mina, donde se prevéen 1.257 viviendas, de las que un 50% serán protegidas por el Estado.

Según fuentes municipales, el proyecto es el resultado de años de presión social y política para descongelar los terrenos liberados en estos sectores. El plan contempla la creación de 648 viviendas en Huerto del Parrito y 609 en Valles de la Mina, con un 56% de estas últimas destinadas a Vivienda de Protección Oficial (VPO). La diferencia entre los dos sectores no es menor, ya que el plan busca equilibrar la oferta y la demanda.

El desarrollo de estos sectores se desglosa en dos bolsas de suelo, cada una con sus características únicas. Huerto del Parrito, con 381.000 metros cuadrados, albergará 648 viviendas, mientras que Valles de la Mina, con 358.000 metros cuadrados, tendrá capacidad para 609. La diferencia en el porcentaje de VPO entre ambos sectores es significativa, lo que podría indicar una voluntad municipal de compensar el déficit de vivienda asequible en la zona norte del municipio.

El plan también contempla la creación de locales comerciales en los bajos de los nuevos edificios, pensados para evitar desplazamientos innecesarios. La densidad media es de 17 viviendas por hectárea, una opción que busca evitar la masificación y crear un barrio con servicios desde el primer día. El objetivo es ofrecer precios asequibles a jóvenes y familias que actualmente pagan alquileres por encima de los 1.200 euros mensuales en el municipio.

La decisión del Ayuntamiento de reservar bajos comerciales apunta a crear espacios de actividad económica que generen empleo local y fijen población. El plan recuerda al modelo de Villaverde Este en la capital, donde la Empresa Municipal de la Vivienda (EMVS) logró acortar plazos al concentrar VPO y equipamientos en un mismo proyecto.

El camino hacia la implementación del plan es largo, pero el primer paso ya ha sido dado. El Ayuntamiento ha dado el paso de aprobar el plan y sacarlo a información pública, el trámite previo a la aprobación definitiva. Los vecinos podrán examinar el proyecto y hacer sus propuestas en las próximas semanas.

La pregunta ahora es quién construirá el desarrollo. Las grandes promotores regionales ya han manifestado interés, pero la rentabilidad final dependerá del precio del módulo de VPO que fije la Comunidad de Madrid. El plazo para presentar alegaciones se abrirá en las próximas semanas, y luego vendrán la urbanización, la licitación de parcelas y, por fin, las grúas.