En un intento por combater las infecciones del tracto urinario (ITU) cada vez más resistentes a los antibióticos, científicos canadienses han descubierto que el zumo de arándanos puede ser un aliado útil. Según investigaciones recientes publicadas en la revista Applied and Environmental Microbiology, esta bebida popular podría hacer que las bacterias sean más vulnerables a fármacos como la fosfomicina, lo que podría disminuir la resistencia y mejorar los resultados de tratamiento.

La investigación, liderada por Marie-Christine Groleau y Sébastien Houle del Instituto Nacional de la Investigación Científica y la Universidad McGill en Montreal (Canadá), se centró en cómo el zumo de arándanos afectaba a las bacterias Escherichia coli uropatógena, una de las principales causas de infecciones urinarias. Los científicos descubrieron que cuando este fruto se agrega al medio de cultivo, aumenta la sensibilidad de estas bacterias a la fosfomicina, lo que podría disminuir la aparición de cepas resistentes.

Los investigadores también identificaron un posible mecanismo por el cual el zumo de arándanos produce este efecto. Los compuestos presentes en el fruto parecen modificar los canales de azúcares que las bacterias utilizan para captar nutrientes, lo que facilita la entrada del antibiótico y hace más difícil a las bacterias sobrevivir.

Es importante destacar que estos hallazgos se realizaron en condiciones in vitro, es decir, en un laboratorio y no en pacientes. El comportamiento de una bacteria dentro del cuerpo humano es más complejo y está influenciado por muchos factores. Por lo tanto, se requieren ensayos clínicos bien diseñados en humanos para confirmar estos resultados.

Si los estudios clínicos en población europea confirman que ciertas dosis de zumo de arándanos reducen la necesidad de antibióticos o mejoran la respuesta a fármacos como la fosfomicina, podrían plantearse cambios en las estrategias de prevención y manejo de ITU. En este caso, el zumo podría ser recomendado como complemento al tratamiento convencional, siempre bajo supervisión médica.